Ultimas noticias
Conocé más sobre los signos de una “Renuncia Psicológica”
La “Renuncia Psicológica” ocurre cuando un colaborador “se va” de la empresa antes de que realmente renuncie, puesto que en cada vínculo laboral podemos hablar de que existe también un “contrato psicológico” implícito, en el cual se contempla la valoración y reconocimiento por su rol dentro de la empresa, y los cuales son aspectos valiosos a la hora de considerar permanecer o no dentro de la misma.
De este modo, esta Renuncia Psicológica puede iniciarse por factores percibidos por el colaborador como situaciones de tratos no equitativos, insatisfacciones laborales, o sentimientos de ya no encajar en el espacio laboral actual. Esto desencadena en una serie de reacciones y comportamientos en el colaborador que harán que su compromiso y motivación puesta en sus labores vayan disminuyendo paulatinamente. Esto empieza a manifestarse cuando:
- El colaborador siente que las remuneraciones o beneficios que obtiene en relación al esfuerzo puesto en su trabajo no es igual que al de sus compañeros. Si esto afecta el campo emocional del colaborador, puede repercutir también en sus actitudes frente a los compañeros, los clientes y la empresa.
- En este punto el colaborador percibe que ya no pertenece a ese lugar de trabajo, empieza a plantearse salir y buscar otras opciones, por lo que se despiertan signos de poco compromiso con las responsabilidades, disminuye el esfuerzo y aporte para el cumplimiento de los objetivos, como también se empieza a actuar con mala disposición ante los desafíos del día a día.
Ya en este último escenario, en donde el cambio en el desempeño se puede evidenciar por las alteraciones en la productividad del colaborador, queda en manos del empleador tomar conciencia sobre ello y elegir hacer o no algo al respecto para retener el capital humano. Se puede plantear tomar medidas para mejorar las condiciones de trabajo, comenzando por hablar con el colaborador y conocer cuál es su punto de vista, qué es lo que disparó en específico la situación en la que se encuentra y cómo se puede trabajar conjuntamente para transformar nuevamente el vínculo en uno donde decida permanecer y se permita desenvolver cómodamente de nuevo.
Asimismo, por parte del colaborador que se sienta en esta posición es importante que se tenga en cuenta que siempre puede: comunicar sobre su inconformidad, y proponer alternativas o soluciones si la intención es permanecer en la empresa, manteniendo la objetividad en ellas.
Esperamos que esta información sea de utilidad para identificar si algún colaborador manifiesta estos comportamientos de renuncia en el día a día, y permitan tomar las medidas necesarias para atender la situación. ¡Recordemos que el capital humano es el motor principal para el funcionamiento de la empresa y cuidar de ello es fundamental para sacar buenos resultados!





Leave a reply